Este abrigo turquesa bordado de La Boticaria evoca la serenidad de los conocimientos antiguos y la belleza silenciosa de quien observa el mundo con atención y sabiduría. Su color recuerda a los frascos de remedios y a los jardines ocultos, mientras el bordado añade un detalle delicado que habla de precisión, paciencia y elegancia.
Diseñado para envolver con ligereza y carácter, es una pieza que equilibra lo funcional con lo simbólico. Más que un abrigo, es una expresión de calma, identidad y refinamiento, pensada para quienes encuentran fuerza en lo sutil y valor en los pequeños detalles.












